miércoles, 14 de mayo de 2008

noviembre 1992

He arrojado al rio de mis nostalgias el veneno amargo de tus palabras. Lo he sacado de mi sangre donde algun dia fue el oxigeno vital. He corrido luego por la orilla, mirandolo desvanecerse en las cristalinas aguas de mis lagrimas de que el rio esta hecho.
Ya no estas en mi, y entonces es como si hubieras muerto. Y lloro tu deceso como si hubiese ocurrido en realidad, porque, ¿no es asi todo en la vida? ¿no existe algo para ti solo cuando estas consciente de ello?¿acaso tienen las cosas y las personas existencia por si mismas? ¿no les damos vida con nuestra propia vida?
Es asi que he decidido que has muerto para mi. Y tus palabras, no existen porque no pueden venir de alguien inexistente. Te rebelas y vienes a mi, tocando la puerta del corazon para que te deje entrar de nuevo a mi alma, pero no lo hare....eres un virus, una enfermedad mortal que invadiria mi sistema y envenenaria el espiritu. Y no existes mas, recuerdas?
Pero el dolor de no tenerte... el dolor es real, te atenaza, te doblega y te somete. Trato de deshacerme de el pero es imposible.
Esta tan llena de dolor mi alma, que al sacarlo gran parte de mi moriria.
Y prefiero vivir con el dolor que atenaza, que hiere, que inmoviliza y mata, a permitirte de nuevo la entrada al reino de mi corazon.....

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