jueves, 8 de septiembre de 2011

DESVELOS...

La temporada de vacaciones de los adorables chiquillos que habitan en mi minicasa es un periodo idilico, durante el cual me queme las pestañas con sesudas reflexiones de cómo ocupar su tiempo para evitar que, por ejemplo, luared corretee a yuyo por la casa con una botella de plástico en la mano, gritandole: “Mugre de guerco chiflado” (que es la groseria mas grande que dice, luared que es un icono de la malignidad, según sabemos, en el diccionario junto a la palabra “Maldad” se ilustra una foto de luared), o que yuyo grite: “es dia de golpear a luared” y la tire al suelo mientras ella vuelve a ofenderlo de forma traumatica gritandole de nuevo “mugre de guerco chiflado: O que ambos se pasearan por la casa siguiendome, para quejarse uno del otro, o para preguntarme sobre la inmortalidad del cangrejo.
En fin, hice de todo para distraerlos, hasta esconderme dentro del ropero para ignorarlos, gracias a dios, los dias pasaron inadvertidos (aja, eso ni yo me lo creo), y el lunes por fin, les toca batallar con eso a los maestros.
El caso es que todo este tiempo en casa ha permitido que los angelitos recarguen sus ya de por si sobrecargadas baterias, a pesar de haber correteado, subido, bajado, trepado, bailado, rodado y demas edificantes actividades propias de un chilpayate en libertad en su habitat natural. Aunado a esto, el hecho de que durante todo ese tiempo, se levantaron tarde todos los dias, y se durmieron mas tarde aun.
En mi caso no ayudo mucho el hecho de que la madre de estos engendritos, o sea yo, sea una insomne incurable, un ente nocturno, con una fascinación digna de un buen psicologo, por la noche, y para quien dormirse antes de las 12 de la noche es punto menos que imposible. Toda mi vida me ha fascinado la noche, y mi hora de dormir promedio es las 3 am. Toda vez que he comprobado que no necesito mas de 4 horas de sueño para funcionar excelentemente.
El caso es que los niños aprenden de lo que ven, con el ejemplo y por mas que tratara que se fueran a dormir temprano, ellos se empecinaran en acompañarme en mis devaneos nocturnos “para no dejarme solita”. Que sacrificados ellos.
Decidi pues, una semana antes de que comenzaran las clases, tratar de dormir mas temprano yo, y hacer que ellos se acostaran mas temprano.
Esta es la cronica de uno de esos dias:
9:30 pm.- Le advierto delicadamente (llamese con un  grito estentoreo)  a mis adorables niños que es hora de que se preparen para ir a dormir. Ni siquiera quitan la vista de la televisión, mientras se levantan lentamente y se quedan parados viendo la pantalla mientras les repito lo mismo otras 15 veces: Es HORA DE DORMIR. Con voces lastimeras me indican que es muy temprano todavía que ya casi se acaba la pelicula de Titanic (Jack esta jugando poker todavía) y que en cuanto este se hunda, se van a dormir. JA-JA les digo y me levanto de mi asiento mientras ellos huyen despavoridos con direccion a su habitación. Parece mas facil de lo que se ve. Me anoto una victoria mental.
9:35 Inadvertidamente, luared y yuyo, se escabulleron detrás de mi mecedora y desde ahí observan la televisión. En cuanto los descubro, corren en desbandada, mientras les advierto que AHORA SI VA EN SERIO, que por cada minuto que tarden en ir a la cama es una hora mas temprano que los acostare mañana, todo esto mientras los persigo alrededor del televisor mientras ellos gritan y rien. Nadie me respeta. Por fin, se dirigen a su habitación  escoltados por diana a quien ya le colmaron la paciencia y va tras ellos como un carcelero feroz. Los niños cabizbajos, se resignan a su sino y se meten a la cama,
9:40 Despues de dar mas vueltas que un rehilete en la cama, y quedar en calidad de burrito envuelto en la sabana, yuyo, se da cuenta, entre los gritos de queja de luared, que se olvido de acostar con el como todas las noches a panchito, su perrito de peluche favorito, que no esta en el cuarto y que quien sabe en que reconditos y macabros lugares estara el pobre panchito perdido, y que el no puede dormir si no sabe donde esta, su conciencia no puede con aquella culpa y la culpa no lo dejaria dormir. Nadie se explica como se da cuenta que su juguete (un pequeñisimo perrito de peluche deshilachado que tiene desde que tenia 3 años)  no esta en la habitación. Es rarisimo porque se le ha perdido otras 40000 mil veces en el transcurso de los años y siempre lo encuentra. En una ocasión lo metio a lavar en la lavadora y cuando sacamos la ropa no lo encontramos, lloro dos dias seguidos y luego se resigno. Opte por bromear con el y decirle que panchito se habia perdido en la “lavadora de las bermudas”. Pero un dia, cuando me estaba vistiendo, senti un bulto en mi espalda, y era panchito, que se habia quedado enredado en el doblez de mi blusa dentro de la lavadora. Asi que yo estaba segura que panchito, volveria otra vez, y estaria por ahí esperando el momento mas adecuado para aparecer. Pero esa noche precisamente a yuyo le urgia encontrarlo. Asi que se suspendieron las actividades mundiales, la bolsa de valores cerro, y el mundo expectante esperaba por el regreso de panchito. Buscamos por toda la casa y por fin, lo encontramos dentro de un zapato, en la caja de los juguetes. Fiuuu. Menos mal. Seria imperdonable que un niño tuviera que dormir con remordimiento de conciencia por el destino de su perrito de peluche aventurero.
10:20 Yuyo se queja de que la ropa le incomoda para dormir y decide acostarse solo en short. Comienza a quitarse la ropa EL SOLITO. Esto es algo que ya puede hacer por si mismo.
11:25 Yuyo se ha quitado POR SIMISMO un calcetin y una manga de su playera, mientras juega con panchito. Acudo a vigilarlo para que termine de desvestirse.
11:40 Mamiiiiiii¡ grita yuyo desde la cama. Acudo presurosa por el tono de angustia en su voz, temiendo encontrarlo sangrando de la nariz, como le pasa tan seguido, o doblado de dolor o alguna otra cosa horrible. Enciendo la luz y mi bebe esta con panchito sobre su mejilla, me mira con sus ojotes de ternura y me dice que panchito no puede dormir porque necesita a su amigo doki el perrito. Le digo que panchito tendra que dormir sin doki, y me dirige de nuevo su mirada tierna. No puedo contra eso. Le permito que se levante para buscar a doki. Lo encontramos debajo del sillon. Se acuesta feliz con panchito y doki.
11::55 12:00, 12:05, 12:10 12:15 consecutivamente doki, dino, osito, gato, Sully y dormilon, se extrañan unos a otros y hay que buscarlos a todos. Al final, la cama esta inundada de peluches miniatura rodeando a yuyo, pero mi bebe los abraza y cierra los ojos con una sonrisa tan tranquila, que me enternece. Mi bebe por fin dormira tranquilo. Mision cumplida. O al menos eso creo.
12:25 Luared recuerda que no se cepillo sus dientes antes de acostarse, y se dirige a la cocina junto con yuyo para hacer lo propio. Justo cuando toman el cepillo, se dan cuenta que tienen hambre. Les digo que ellos tienen la culpa porque por estar jugando y viendo tv no se terminaron la cena y que ahorita ya no es hora de estar comiendo, que mi casa no es restaurante y que hay una hora definida para los alimentos y que si no comen pues se tienen que esperar hasta el siguiente turno, y que ni crean que voy a esa hora a meterme a la cocina a prepararles nada, no señor, cuando yo digo no, es no.
12:40 Luared y yuyo, sentados de nuevo frente a la tv, se terminan los sándwiches que les prepare, y entonces los arreo hacia el lavabo para el cepillado de dientes. De ahí directo a la camita. A dormir por fin,
O al menos eso creo.
12:50 Los niños gritan repetidamente MAMIIIII!!!!! Y acudo presurosa en su auxilio. Tal vez llegaron los extraterrestres, o el calentamiento global no los deja dormir. Con ellos no se sabe. Llego presurosa, enciendo la luz, y los niños me piden con sus ojitos de ternura que les cuente un cuento. Con una fregada! Pienso, pero no se los digo. Me dicen que no podrán dormir hasta que les cuente el final de la Princesa que nadie podía hacer callar, o los haga llorar con La campana del emperador. Cual Sheerezade, me siento junto a su cama, y les cuento un cuento tras otro. Me rebaten cada detalle de las historias, y esto es el cuento de nunca acabar.
1:30 Por fin parecen haberse quedado dormidos. Salgo a hurtadillas. Yuyo se levanta como sonámbulo detrás mio diciendo que tiene sed y va a tomar agua. Luared esta urgida de ir al baño. Me estiro el cabello con desesperación. Es por eso que tengo tan poco.
1:35, 1:40, 1:45, 1:50, 1:55 ante sucesivos llamados les advierto que AHORA SI YA ES HORA DE DORMIR, y que ahora si es EN SERIO.
2:20 AM. Por fin se quedan dormidos. Lo se porque no se escuchan cuchicheos y se escuchan los ronquidos de yuyo. Paz al fin.
2:40 Luared despierta llorando porque tuvo una pesadilla donde los muñecos de yuyo, convertidos en gigantes, la persiguen por el bosque. Les quitamos los muñecos. Yuyo protesta VEHEMENTEMENTE. Vehementemente lo ignoro.
3:10 Yuyo despierta llorando porque cometi el error de dejarlo ver el señor de las moscas y quedo traumado con la escena donde matan a Piggy. “pobrecito- decía, lo mataron y el no hizo nada”. Lo consuelo por los próximos 20 minutos. Por fin se queda dormido otra vez.
3:40, 4;00, 5:00, 6:00 alternadamente yuyo y luared sufren de ganas de ir al baño y sed. A esa hora yo ya trataba de dormir y me es imposible con estos niños pululando cual zombies por la casa.
6:30 Amanece. Levanto a los niños para que se preparen para ir a la escuela y lo hacen de lo mas campantes. Yo estoy en calidad de cadáver en el semefo.
Mi madre hablaba de los desvelos que sufre una madre por sus hijos. Pero esto es excesivo. Y lo malo es que lo se, yo tengo la culpa. Por eso mi plan de contingencia incluye hacerme la dormida temprano, esperar que duerman y levantarme de nuevo, y contar con mi celadora favorita: Diana, a quien los niños temen mas que a su padre.
Tal vez algún dia logre que duerman a las 10 de la noche, pero no me hago ilusiones. Me conformo con que me dejen dormir a mi. Felices noches. Y si tienen niños, que les sea leve. LOL

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