viernes, 20 de enero de 2012

CUANDO ME HAYA IDO....

Cierro mis ojos, y ahondo en mis pensamientos, paseo por el dulce, oscuro, calido y difuso mundo en mi interior. Mis paseos son largos y llenos de silencios dulces, solo interrumpidos por el eco lejano de las risas de mis hijos, de sus voces y el sonido de sus pasos en mi imaginación.


Pienso en mi vida, en lo que ha sido, en lo que no ha sido. En lo que será.

Nunca me he preguntado porque me pasa esto a mi? No soy tan egoísta para pensar eso, porque se que existen personas en peor situación que yo. No me pregunto eso.

No reniego, ni me quejo por el dolor, o por el sufrimiento por la enfermedad, la ausencia, el abandono.

Por la muerte.

Porque hacerlo? Todo esto es parte de la vida.

Sonrio mientras lloro, pero estas lagrimas no son de tristeza. Sonrio porque se me ha bendecido con cosas maravillosas, como mis hijos, mi familia, el amor, los amigos. La enfermedad y la muerte son parte de la vida misma, son un proceso, un paso. No tengo miedo de nada.

El camino no ha sido largo, aunque si algo accidentado, sobre todo, porque la mayor parte del tiempo me empeñe en caminar descalza…

Pero si me pregunto, cual es el sentido de todo esto?

Todo esto en mi, los sentimientos, los pensamientos, los conceptos, los recuerdos, el amor.

A donde iran cuando nada los contenga? Cuando me haya ido por fin?

No desaparecerán, al menos de quienes amo y me aman. Viviran en cada palabra escrita, en cada dibujo, en cada palabra que salió de mi y que, sin que lo supieran quedo dentro de cada uno a quien iba dirigida.

Amo mi vida como sea que haya sido.

Durante esas noches silenciosas, arrullada por el acompasado sonido de las respiraciones de quienes mas amo, pienso en todos estos acontecimientos presentes, y en como cada uno de nosotros afronta de distinta manera el largo o corto el dulce o amargo, el llano o intrincado camino de la vida que nos conduce inevitablemente a la muerte que no es mas que una transformación, una transmutación, un cambio una evolución.

Para unos, la jornada es corta y agradable.

Para otros, es accidentada y en algunos momentos, deseamos con todas nuestras ansias desistir..

Pero al contrario de lo que se piensa, es en esos momentos de oscuridad, de desesperación y de dolor y desesperanza total, cuando algo grande y maravilloso esta aconteciendo.

Porque es precisamente ese dolor, esa desesperación, lo que nos impulsa a sobrellevarlo, lo que nos hace crecer dentro de nosotros mismos, cada problema, cada dolor, nos da el ansia de vencerlo de resolverlo, nos da armas para afrontar algún dolor mas grande. Aprendemos.

Porque estamos en el camino, en la vida, para aprender, no para sufrir.

El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional. Frecuentemente sufrimos porque deseamos lo que no podemos lograr o lo que no tenemos. El deseo es la fuente principal del sufrimiento. El querer remediar lo que ya no tiene remedio o lo que ya paso. Hay que abandonar la idea del pasado, hay que desbloquear esa paralisis afectiva, que nos lleva a aferrarnos con tal fuerza el pasado, que no tenemos con que abrazar el presente.

A medida que avanzamos por el accidentado y dulce camino de la vida, ganamos experiencias, y cada vez un poco mas del misterio de la vida nos es revelado.

Ninguno lleva la carga del otro. Solo la persona dentro de si misma, sabe el significado total de sus experiencias, el alcance total de su dolor, pero también de su valor, de su fuerza, de su persistencia. Todos somos diferentes, con distintas experiencias, educación, forma de pensar, recursos y habilidades, pero dentro de esta diferencia hay algo también cierto e inamovible:. Somos uno y el mismo.

Ninguna vida es igual a otra,sin embargo, ningún corazón siente de la misma forma, y nadie, NADIE es perfecto.

La vida nos va presentando las cosas con las cuales podemos lidiar, y en el proceso de asimilarlas, y resolverlas, aprendemos a ser fuertes, a estar preparados para todo. Asi es como funciona la vida.

Sea cual sea la situación o las personas que atraemos a nosotros en una determinada época, es porque aquello es lo que precisabamos en ese momento. Durante este periodo de mi existencia he vuelto a contactar personas que me han acompañado a lo largo de mi vida. Personas que han venido a enriquecer mi entorno, mi vida, mi manera de pensar. Que me han apoyado, y demostrado su cariño. Y se que no es cosa de suerte . Algo ha sucedido. Que hoy es el momento preciso para reencontrarnos, para comunicarnos, y enriquecernos. Para fortalecer lazos, que nos aten aun mas a la inmortalidad del recuerdo.

Nada es por azar.

No estamos en una especie de entramado que ha estado ahí todo el tiempo esperándonos. Cada quien elige su destino, la vida que tenemos que vivir es esta misma que esta en nuestras manos esperando que la amoldemos, que la hagamos crecer, evolucionar cambiar y germinar.

Por eso podemos estar seguros que donde quiera que nos encontremos, cualquiera que sea la situación que estamos viviendo , es exactamente donde necesitamos estar en este momento. Lo que tenemos enfrente para resolver, es porque tenemos la fuerza y la entereza para afrontarlo.


Soy de la convicción de que hay siempre alguien en espera de esa persona en la cual te estas transformando dia a dia, cada decisión que tomas cada paso que das, cada respiro, te acerca mas a ella. Tal vez aun no estes listo para reconocerla.

Pero a cada momento cada uno de nosotros esta pasando por el proceso de ser y de transformarse.

Sigo creciendo. Sigo transformandome. Nada termina al fin.

Asi que...

A donde ira todo esto, todo el amor, todo el sentimiento, la alegría, los recuerdos y los anhelos?

Seguiran viviendo. En cada uno de los que nos acompañaron en el camino, en los libros, en los arboles del parque, en los dibujos a lápiz mal difuminados, en la risa de mis hijos, en los recuerdos, en las estrellas que nunca vi por completo ..

Y sobre todo.

Seguiran en el viento…..

No hay comentarios.:

CONTENIDO PROTEGIDO POR: