martes, 31 de julio de 2007

Del café, el inconsciente y el perro del vecino (Parte 1)



Decía un compañero:
-Yo traigo bien derechitas a mis hijas, hacen todo lo que yo digo y si no se las ven conmigo.. Mi hermano andaba el otro dia buscando a su hija mayor, a las 3 de la mañana que no llegaba,
…ahí andamos como tontos toda la noche buscandola y al otro dia llego la angelita, con la novedad de que se había ido con el novio y se iba a casar. Yo por eso les dije a mis hijas: y mas les vale que no hagan eso, porque no quiero andar como… tonto, toda la noche buscandolas y nada, que la niña se fue con el novio.”
Paso algún tiempo y un dia llego el citado compañero, venia muy pensativo, cosa rara en el, le preguntamos que le pasaba, y dijo>:
-Nada, que anoche mi hija me dijo que quería hablar conmigo, me dijo: Mira papa, como yo siempre te hago caso, te vengo a avisar que me voy a ir con mi novio, para que no me andes buscando como… tonto.,,,
Esto ilustra muy bien el concepto que quiero exponer y que no es limitativo de los hijos. Cada quien toma lo que le conviene de lo que le dan. Mi marido se enoja porque llega a la casa y me dice: El clima esta como para un cafecito.
Volteo y lo miro, y pienso: Si, tiene razon, como que se antoja. Y sigo con lo que estoy haciendo. El entra a la recamara y se acuesta a esperar su café. Media hora mas tarde se asoma y pregunta: Y mi café?... CUAL CAFÉ?, le contesto, y me dice: Hace como media hora te dije que me hicieras un café-, y le respondo:
-Me dijiste que el clima estaba como para un cafecito. En ningun momento me ordenaste que te hiciera un café.
Este es el pleito de todos los dias. El dice una cosa y no se porque retorcida y extraña razon yo entiendo otra. El dice que me hago tonta. Lo que yo creo es que pensamos en formas diferentes, Siempre le he dicho que si quiere algo me lo diga directamente, porque conmigo no van las sutilezas. No se que persona imbuyo en el la idea de que el resto de la gente saben lo que tu piensas o el sentido que le das a las frases.
Pero el otro problema es que ordenarme algo es como ponerle un capote rojo enfrente a un toro. Solo que una frase tenga tono de orden y me trabo. No avanzo. Ni para atrás ni para adelante. Me enfurezco, me chillan las orejas, se me sube la sangre a la cabeza. No puedo.
Estoy navegando en un barco en el cual la mitad de la tripulacion es sorda y la otra mitad muda. Y para acabarla el capitan habla otro idioma.
Todas las historias, las tristes, las alegres, las violentas y hasta las aburridas tienen una enseñanza. Pero esa enseñanza, dependera integramente del sentido que se le de al texto, de la forma de pensar del lector. Cada persona reacciona de forma diferente a los estimulos, y es lo mismo con las historias. Te sientes identificado con uno u otro personaje, con las circunstancias, con algunas anecdotas. Pero en la medida que te conviene, o te sirve.
Muchas de las cosas que escribo pareceran cursis y otras cosas tontas o sin sentido. Sin embargo, me justifica el que estoy escribiendo porque quiero hacerlo, no porque mi marido me diga: Como que tengo ganas de que escribas esto.
Debe ser algo psicologico, ya ven que desde que se comenzó con el sicoanalisis, todos ya tenemos a quien culpar de nuestras trabas, traumas y muletas. Fue el inconsciente. Fue un trauma de tu niñez. Tu madre sobreprotectora. El perro del vecino. Cualqiuiera, menos tu.
Alguna vez lei un libro que comenzaba contando la historia de un alcoholico a quien se le mostro un experimento en el cual ponian dos vasos uno lleno de alcohol y otro lleno de agua, y cuando introducian un pequeño gusano en el de agua, este nadaba y salía del vaso. Pero cuando lo introdujeron en el vaso de alcohol, se desintegro. La idea era que el alcoholico comprendiera que el alcohol lo dañara, pero cuando le preguntaron que le decía a el este experimento, contesto:
-“Que si tomo alcohol nunca voy a tener gusanos”….
CONTINUARA...

No hay comentarios.:

CONTENIDO PROTEGIDO POR: