martes, 7 de agosto de 2007

28 años...


El semaforo estaba en rojo, cuando un mustang 1976 se emparejo con nuestro camaro . Mi tio volteo a ver al conductor y este le hizo una seña con la cabeza, mirando el semáforo. Mi tio asintio con un movimiento a su vez. El semáforo cambio a verde y las dos maquinas rugieron, las llantas revolucionaron ruidosamente, dejando una marca en el asfalto. Salieron como bolidos. Con el cambio tan brusco de velocidad me hundi en el asiento, mi sangre se agolpo en la cabeza. Mi tio reia. En cuestion de segundos dejo atrás al mustang. Había ganado. Y estaba feliz.
De hecho mi tio Javier era la persona mas feliz que recuerdo haber conocido. Nunca lo vi enojado, y si lo vi, no lo recuerdo porque fueron mas las veces que lo vi bromeando, riendo, jugando. Era como un niño chiquito en el cuerpo de un hombre. Le encantaban los carros y jugar carreras. Era muy servicial y ya era costumbre verlo tirado debajo de un carro ayudandole a algún amigo a arreglarlo.
Lo recuerdo todavía descalzo, en short, sin camisa, jugando con los niños en la calle las canicas, al trompo. Era la adoración de mi abuela. Dicen muchos que no le gustaba trabajar. Que era irresponsable. Pero si lo ves desde el punto de vista del tiempo que ha pasado, pienso que mas bien estaba viviendo plenamente su vida, presintiendo que esta no seria muy larga.
Frecuentemente nos gritaban desde el lote baldio, al que le llamabamos “el cuadro”: “Javier se anda peleando otra vez”. Y allá va toda la familia, mi abuelita delante, al cuadro, a tratar de controlar a Javier. Era “la oveja negra” porque siempre estaba sacandoles canas verdes a mi abuelo y a mi abuela. Pero era la alegria de la casa.
Así era mi tio “atrabancado”, impetuoso, jugueton….
Pero todo eso cambio cuando fue con su primo Jose, a Bustamante,… iban en el carro de Jose, y el carro se averio justo en una curva del camino, que coronaba un barranco muy profundo. Mi tio Javier pidio aventon, para venir a Monclova a llevar gasolina y lo que necesitaban para arreglar el carro. Jose se quedo dentro del carro cuidandolo. Mi tio Pidio una motocicleta prestada, y se enfilo rumbo a donde estaba el carro para arreglarlo. Cuando llego al lugar, no vio el auto, y penso que lo habían reparado y jose había seguido su camino. Pero al llegar a Bustamante, no lo encontro. Regreso a Monclova, y fue cuando le avisaron que un trailer que dio la vuelta muy cerrada en la curva, había golpeado el auto, y lo había arrojado al barranco. Jose aun estaba dentro. Lo trasladaron al hospital con heridas internas muy graves y lo habían operado. Recuerdo haber ido con mi otro tio a ver a Jose. Lo encontramos sonriendo, bromeando, no parecía alguien que estuviera al borde de la muerte. Cuando saliamos de la visita, nos encontramos en la entrada del hospital a mi papa y mi tio Javier, que iban a visitar a Jose. Dos horas después, ya en casa de mi abuela, los vi llegar . Traían las manos en los bolsillos de la chaqueta y los ojos rojos. Mi tio paso junto a mi, y al preguntarle mi abuela como estaba jose, volteo, fue cuando vi que lloraba y dijo: “Jose acaba de morir”…
Los dias siguientes fueron caoticos, entre el sepelio, y la culpa y la tristeza, mi tio ya no sonreia. Lo veia deambular de un lado a otro, pensativo. Se oian rumores de que la familia de Jose culpaba a mi tio del accidente. Eso lo puso peor.
Así pasaron dos semanas. Un dia, sabado, yo estaba en el cuarto de mi tio, el mayor, y en eso entro mi tio Javier. Abrio un cajon de la comoda , y tomo una camisa que mi otro tio acababa de comprar. Me pregunto: Esta de quien es?” yo le conteste de mala gana: “Tuya no, verdad?”… No se porque rio, y se la puso. Yo me enoje. Pensaba que era un abusivo por tomar las cosas de los demas. Luego me dijo: “Ahí le dices a mama que al rato vengo.”
Pero no volvio. Esa noche lo vieron varios conocidos y parientes, por varios puntos de la ciudad. Visito a varios. A otros los vio de pasada. No llego a dormir esa noche y el domingo que estabamos en nuestra casa, paso en un carro rojo convertible, con otros tres amigos, y solo grito: “Adios”, agitando la mano.
Esa noche, me despertaron unos gritos horribles, llanto, yo medio dormida, no sabia que pasaba.. oi a mi papa decir gritando: “Pero como, si yo lo vi en la tarde”…Entonces supe que mi tio Javier había muerto. El carro en el que viajaba (el mismo en que lo habiamos visto aquella tarde) volco en el Blvd. San Jose cerca de “la atravezada”. Mi tio, “atrabancado” como siempre, salto del carro cuando vio que este se salía de control.
El fue el único que murio de los que iban en el auto aquella noche.
Uno de los socorristas que asistieron al accidente era primo de la esposa de mi tio. De inmediato lo reconocio y aviso a la familia . . Mi abuela estaba asustada y se levanto a ver que sucedia. Le dijeron que mi tio había tenido un accidente y estaba en el hospital. Pero ella sintio en su corazón que no era así, y cuando vio que mi abuelo se preparaba para salir en el auto, se subio a este para ir con el. Cuando llegaron a mi casa, mi abuelo y tia entraron a hablar con mi papa y cuando mi abuela oyo gritar a mi mama, confirmo sus sospechas: Supo que su amado hijo había muerto.
Recuerdo el sepelio entre brumas… brumas de angustia por mi abuela, la recuerdo en un rincón rodeada de gente. Mirando fijamente hacia el frente. No gritaba. No emitia sonido alguno, pero las lagrimas la ahogaban, temblaba….no era posible, su hijo adorado no podía haber muerto, estaba teniendo un mal sueño… ¿Como alguien puede soportar tanto dolor sin externarlo?….
Mi papa serio, con los ojos hinchados y enrojecidos, abrazaba a mi mama que lloraba también convulsivamente….
La esposa de mi tio gritaba y lloraba la ausencia de su amor, su compañero que habían jurado lo iba a ser para toda la vida.. tenia una bebe de 6 meses, mi prima a quien mi tio adoraba … y sus dos pequeños hijos mayores estaban junto a su mama. el mayor solo miraba consternado hacia todos lados sin comprender lo que pasaba. Todavía recuerdo cuando dias después mi mama me dijo: Ahí viene tu papa¡¡¡, y mi primo, que estaba junto a mi creyo que le decían a el, abrio mucho los ojos y grito Donde?¡¡ y corrio para encontrarlo…. Todavía no comprendia que había muerto…El menor , se abrazaba a uno de los pilares que sostenian la caja y gritaba: “Papito¡¡¡¡¡Hablame, yo te quiero mucho¡¡¡”
Mi tio era una persona muy conocida y querida en el barrio, el velorio fue muy concurrido la calle abasolo y rivereña estaban atestadas de autos, en la casa no cabia la gente, entre familiares y amigos…. Yo me acerque a verlo en la caja, y no podía creer que hacia unas horas lo había visto con vida y en lugar de ser amable con el, le había contestado de la peor manera posible, y sin embargo, me sonrio. .
Mi abuela solo le sobrevivio 12 años, y ahora pienso que fue mucho. Comenzó a morir poco a poco desde el dia que el hijo de su corazón se fue.. Recuerdo oirla llorar por las noches, cuando pensaba que nadie la veia ni oia… Ni su padre, ni sus hermanos ni mi padre han dejado de llorarlo…
Mi prima, la niña de 6 meses que hoy es una mujer y tiene su propia hija, nunca conocio a su padre, mas que en fotografia. Nunca recuerda haber recibido una caricia, un beso, de ese hombre que fue su padre. Pero su padre la amaba, y la beso y cargo lo suficiente para toda su vida…y ella lleva en si misma parte de el...
Porque su padre vive, vive en sus hermanos, en ella misma, y en la hija que ahora ama, y a quien algún dia le contara la historia de un abuelo de quien hubiera sido toda su adoración….

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