martes, 4 de septiembre de 2007

Parchis, chis chis...





En 1979 me obligaron a un cambio radical en mi vida: Nos mudamos de casa, a un lugar que para mi era inhòspito, desconocido y por lo tanto temible. Las casas eran nuevas, pero el paisaje me parecìa de total desolación.

Yo, acostumbrada en mi corta vida a vivir cerca del rio, donde me bañaba a la hora que quisiera, y teniendo como paisaje infinidad de àrboles y un cerro hermoso y azul de fondo, ahora me enfrentaba a una tierra gris, de cemento y tierra. La ausencia de àrboles angustiaba mi pequeño corazòn y hacia aùn màs triste e inaceptable el cambio.

Con el tiempo me fui acostumbrando, siempre que de todas formas, recibia una dosis semanal de aire puro, àrboles y naturaleza, al visitar a mi abuela que seguìa viviendo junto al rio.

De manera màs importante contribuyò a aceptar este cambio que providencialmente en ese tiempo descubri (o no sè si inconscientemente buscaba con que sustituir mi anterior afecto) algo en que centrar mi atención – obsesiva- y que logrò ayudarme en una época en que mi sensible exitencia se había visto tan enajenada: Descubrì al grupo Parchis.

El dia de navidad de ese año, una tìa recibiò unos boletos gratis para el cine. La película que exhibìan era: La Guerra De los niños” del grupo Parchis. Eran tres boletos y decidiò llevar a su hermanita, y a mi.
Yo ya habìa escuchado hablar antes de Parchis, de hecho, no habìa estación de radio que sintonizara en la que no estuviera empezando o terminàndo la cancion tema del grupo.
A partir de mirar esa película –quien la haya visto no olvidarà la escena de la canciòn “Ayudale”- quedè enamorada del grupo, de sus integrantes y de sus canciones.
Me convertì en la fan numero uno del grupo, compraba toda revista en que aparecìan, comencè a llenar un àlbum con recortes y artìculos, y comencè a juntar dinero para comprar cada uno de sus discos.
El primero que tuve fuè una recopilación de èxitos, porque, aunque tenían poco tiempo en el mundo del espectáculo, ya tenìan mucho e`xito en diversoo paises latinoamericanos. Este disco me lo prestò mi mejor amigo en la primaria, Armando, y después me lo regalò.
Yo ahorraba cada peso que me daban o recibia por hacer encargos, hasta que completaba un disco y así, me hice de toda la colección. Tenìa mi habitación tapizada de Posters.

y cuando Saliò al mercado la revista “Las aventuras de Parchis”, comencè a coleccionarla y no perdì ni un numero.
Este afecto me acompañò durante el resto de mi infancia y aùn algo de mi adolescencia, crecì junto co ellos. Llorè una semana seguida cuando Tino saliò del grupo, pero les seguì siendo fiel. Seguì comprando sus discos, y guardaba mis recortes, discos y revistas. Luego dejè de escuchar de ellos. Nunca supe cuando se desintegrò el grupo. Recuerdo una pesadilla que tuve en la cual yo corría por un pantano buscando discos, revistas, algo sobre Parchis. Pero no encontraba nada. En mi sueño escuchaba una voz lejana que decía que el grupo se había desintegrado. Y entonces supe que así había sido y que esa etapa de mi vida había terminado. Tenìa ya quince años.
Sin darme cuenta había pasado una infancia algo difícil, casi sin darme cuenta, creciendo en el amor hacia este grupo, que compartiò conmigo una parte de mi vida y que aun ahora recuerdo con muchìsimo cariño.
En algún momento de la vida todos necesitamos a que aferrarnos para poder seguir adelante. A veces la decisión de a que te aferras no es la correcta y entonces caes en los vicios. Mi obsesion- que así la llamaban todos- con el grupo Parchis, me ayudo a superar, aceptar y vivir ciertas etapas que a mi sensible espìritu solitario, les hubiera sido difícil enfrentar y sobrellevar solo. Pero ademàs de eso crearon en mi recuerdos fabulosos e inolvidables de mi infancia, y me ayudaron a integrarme a mi entorno, a convivir con mis hermanos y vecinos, a ser una NIÑA. Y por ello siempre van a tener un lugar muy importante en mis recuerdos y en mi corazòn.

1 comentario:

Iconoclasta dijo...

Yo viví toda mi vida en la misma casa y estudié en la misma escuela. Mi casa era parte de mi familia. Amaba estar en ella, en una colonia tranquila y con clase.

El patio era inmenso, todos allí lo eran, y en ellos transcurrieron mis años de infancia,jugando con mis vecinos que tambíen eran compañeros de escuela

Hoy en día, me sorprende ver que cuando sueño las escenas casi siempre se desarrollan en aquella casa.

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