miércoles, 31 de octubre de 2007

FE


Los seres queridos que se han ido de esta vida, faltan en nuestra existencia como un árbol que ha sido cortado de un paisaje. Sin el árbol el paisaje no es el mismo.
Pero en aquellos que estaban mas allegados a quienes ya no están, faltan como el árbol hace falta al nido que se sostenía en él, o su tronco a la ardilla a quien servia de hogar.
Un paisaje sin un árbol menos despues de un tiempo se vuelve aceptable, como te acostumbras a su nueva forma. Pero si ese árbol era tu casa, tu refugio y tu sostén, tu apoyo y tu vida, es mucho mas dificil adaptarte al cambio.
He sobrevivido estos dias en penumbras y apenas siendo consciente de lo que sucede alrededor, todo sigue igual en la superficie, no asi en el fondo.
El dolor es indescriptible, y las personas que te rodean no pueden hacer nada por aliviarlo, mi compañero no se cansaba de decirme que yo le hacia falta a el y a nuestros hijos, que no me dejara caer asi. Pero yo no lo escuchaba.
Los niños me miran y me abrazan y besan. Solo yuyo, me miraba con extrañeza, me tomaba la mano pero no me decia nada.
Anoche se acercó a mi, mientras yo lloraba frente ala foto de mi mama, y me dijo:
-Mami, ¿Porque lloras?
Me asombró que me preguntara eso en vista de las circunstancias pero le contesté:
-Porque murió mami Yola, y era mi mamá.
Me miró interrogante, y le pregunté:
-¿Sabes lo que es morir?
-No- me dijo,
-¿Viste a yolita en el ataúd? Cuando una persona muere deja de respirar, su corazon se detiene, y ya nunca despierta. Nunca vas a volver a hablar con ella, nunca la vas a volver a ver...-le dije y comencé a llorar de nuevo.
Y entonces el me dijo:
-Si la vamos a volver a ver. Arriba, en el cielo, cuando nosotros tambien vayamos con Diosito.
Me enterneció su inocencia y la manera en que trato de reconfortarme. Yo nunca le habia hablado del tema, asi que le pregunté quien le habia dicho eso.
-Nadie me lo dijo, ni lo vi en ninguna parte. Yo lo sé. Asi es. Estoy seguro. Por eso no lloro mami, Yolita nos está esperando en el cielo. ¿Como se llama cuando tu sabes que algo es, aunque no lo veas?-me dijo.
-Se llama FE, hijito.
Lo abracé y sentí que poco a poco el agua volvía a su cauce.
Aunque nunca he estado segura de ello, a veces es mejor creer, sobre todo cuando el vivir con una ausencia tan grande se te vuelve insoportable.
Mi hijo menor me estaba diciendo que no me preocupara por mi madre, porque ella estaba bien y me esperaba (como a todos) en un lugar mejor. Que él me necesitaba y los que aun estamos aqui.
En el trayecto hasta encontrarme de nuevo con mi madre, ellos me acompañarán, como ella alguna vez fue mi copiloto en el camino.
Entonces pensé que tenía la opción de ser el nido que sostenía el árbol, u optar por ser el fruto que pendía de su rama.
Me di cuenta que en mi interior, perenne a traves de los tiempos creció la semilla del árbol que al caer a tierra, ha hecho brotar la vida: mis hijos. De eso se trata "la vida continúa" Su vida continúa en mi, en mis hermanos, en mis hijos, y por generaciones que han de venir e irse de nuevo.
Soy el árbol de la semilla de aquel otro, y ahora me toca ser el refugio, la savia nutricia, el sostén y el apoyo.

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