lunes, 29 de octubre de 2007

Pero hay que decirlo....


“Era enorme la cantidad de sangre que brotaba, yo estaba muy asustada, pero es que no quería tener otro hijo, por eso tome aquellas pastillas. – decía la mujer, de 25 años a su amiga-
-Me tuvieron que llevar al hospital y el doctor de inmediato se dio cuenta que había sido provocado. Me regañò por espacio de media hora,y también a mi esposo, y solo por que me conocìa de años, no reportò el hecho a las autoridades, pero me dijo que ganas no le faltaban, que ya no era una niña y sabia lo que estaba haciendo. Que matè a mi propio hijo. Y me entregò el embrión de el pequeño que no dejè nacer. “– continuò.
-“”Cuando lo tuve en mis manos, caí en cuenta de lo que había hecho, y desde entonces el pensamiento de ese bebè me persigue. Lloro por los rincones. Pienso como hubiera sido, què ojos tendrìa si seria mujer u hombre. Esto me va a acompañar toda la vida-.
“-Yo- decía otra – tome un brebaje que me recomendó una espantacigûeñas. Era muy amargo, pero lo apurè todo. Luego me puse por via vaginal unas pastillas que me recomendó. Tuve contracciones por cerca de una hora, luego, me levante y sentí que algo se rompio, y un chorro de sangre inundò el piso. Sentí que la cabeza me daba vueltas y las piernas me flaquearon, pero me repuse de inmediato porque sabia que si me desmayaba, mis papas me encontrarìan tirada en un charco de sangre y lo que no quería es que se dieran cuenta de mi embarazo. Por eso lo hice.” –
-Luego,-siguiò diciendo- salieron como cuajarones de sangre o carne, no se que era. Limpie como pude toda la sangre del piso con ropa y sabanas y envolvi todo y lo puse en una bolsa, junto con mi ropa. Fui al baño porque yo sentía que algo tenia dentro, y cuando me toque en esa parte, sentí como una hebra. La estirè y era como un tubo cristalino muy delgado, estirè porque parecía estar atado a algo, y fue cuando salio el feto. Era muy pequeño pero estaba completamente formado. Yo tenia 3 meses de embarazo. Lo tome y lo envolví junto con las ropas manchadas y eche todo a una bolsa de plastico negra. Lave el piso lo mejor que pude, y tome un ùltimo brebaje que me dijo la espantacigûeñas que servìa para limpiar el resto que hubiera quedado dentro. Durante lo que quedaba de la noche, estuve yendo al baño a arrojar lo que quedaba dentro de mi.
Por la mañana, me arreglè y me fui al trabajo. En el camino arrojè la bolsa a un contenedor de basura lejos de mi casa. Mis papàs jamás se dieron cuenta.”-
Escuchè esta conversación (que por lo demás se contaba con toda naturalidad y sin bajar la voz) en un lugar pùblico. Había cuatro mujeres reunidas, y era imposible no escuchar lo que decían estaba mi mesa cercana a la de ellas.
Sentí nàuseas por la tranquilidad y facilidad que hablaban de aquello. No escuchè remordimiento en su voz, aunque una de ellas dijo estar muy arrepentida. Deben haber estado muy desesperadas para hacerlo.
Luego me puse a pensar en mi amiga Claudia, que ha tratado por años de embarazarse, tiene un gran deseo de ser madre, y sin embargo solo ha conseguido dos embarazos que invariablemente terminaron en abortos espontàneos. Ella se ha desgarrado emocionalmente con cada embarazo aunque cada uno le proporcionò ilusiòn y dicha mientras estuvo aun en proceso.
Pienso en que algunas personas tal vez no merecerìan tal bendiciòn como ser madres, pero, ¿Quién soy para juzgar?.
Lo verdaderamente criminal es que habiendo en la actualidad tanta educación sexual, tanta apertura acerca del tema y tantos mètodos anticonceptivos (hasta gratuitos) las mujeres permitan el comienzo de embarazos que no desean, y cuyo tèrmino anticipado solo les traerà cicatrices emocionales y fìsicas.
Es verdad que las personas, no solo las mujeres son dueñas de su cuerpo y tienen derecho a hacer con el lo que deseen. Pero, si pueden evitar un embarazo ¿porquè atentar contra los derechos de una nueva vida que ellas permitieron comenzar?.
Y me refiero solamente a aquellos embarazos no deseados, en cuyo inicio (la relación sexual) se participa activamente. No incluyo aquí los casos extraordinarios como violaciones, incesto, o embarazos de menores de edad.
Miro a mis hijos, y pienso que hubiera sido si yo no hubiera permitido su nacimiento. La idea me es insoportable.
Me parece increíble que haya lugares todavía como China, donde por una Ley de Población las mujeres tienen el derecho de tener solamente un hijo. Si tienen un segundo embarazo, los medicos en las clìnicas deben hacer abortar a las madres y deshacerse de los fetos. No es el gobierno de China el que lo ordena, pero ponen tales trabas y restricciones a los hospitales, que ellos tienen que tomar este tipo de medidas para cumplir con la Ley.
Cierta Doctora china, en años pasados denunciò la pràctica de tales actividades en los hospitales de ese paìs, la suya fue la primera de muchas mas denuncias e informes.
Ella fue condenada a ser prisionera en una población alejada en china, cuando , siendo la Ginecòloga a cargo en el hospital que trabajaba, tuvo que atender un parto.
Entonces le informaron que era el segundo embarazo de la mujer, que ya le habían aplicado el abortivo, pero que el feto había nacido vivo.
Ella miro una bolsa de plàstico que estaba en el piso, que se agitaba y de donde provenìa el llanto de un bebè.Abriò la bolsa y observò a un bebe un poco azulado por la falta de aire pero por lo demás sano y fuerte. Acerco un dedo a su mejilla y el bebè se prendiò de el succionando con avidez. La enfermera le alargò una jeringa con tintura de yodo a la Doctora. El procedimiento era inyectarle la solucion en la mollera para matarlo.
Ella se negò alegando que era un niño, no un feto, y estaba saludable, y hambriento Mandaron traer a las autoridades, quienes la presionaron, pero no lograron que lo hiciera. Ella se desmayò, y cuando despertó y fue a buscar al bebè, ya lo habìan ejecutado. Actualemente esta doctora vive como refugiada politica en Estados Unidos. Jamás podrà regresar a China.
Estoy segura que aquellas madres chinas que miran morir a sus hijos recien nacidos, desearian tener la oportunidad de esas mujeres que en lugar de afrontar su responsabilidad, se deshacen de el problema.
La vida es un regalo, y tomar las riendas y hacerte responsable por tus actos algunas veces te causaran circunstancias desagradables, pero es lo que hay que hacer.
No puedes andar por la vida rehuyendo tus obligaciones o deshaciendote de lo que no te sirve o te estorba.
He visto también fotorgrafìas y aun videos de abortos, de bebès mutilados por los procedimientos, de fetos que casi son bebes a tèrmino, y son documentos desgarradores, impresionantes, que te provocan nàuseas y tristeza.
No pretendo ser moralista y se que este escrito tal vez resulte desagradable, pero se también que tenia que expresar lo que escuche porque en mi es como veneno que necesito sacar de mi sistema.
Y después de todo ahorita estamos inundados de información y mètodos anticonceptivos, programas de planificación familiar, y asociaciones de ayuda.
Como anteriormente acotè, el permitir el comienzo de una vida, por negligencia, sin desearlo y después terminar con esa incipiente existencia, es el mayor de los crímenes que se pudiera cometer.

1 comentario:

Iconoclasta dijo...

Tu frase lo resume todo:.." con tanta educación sexual, tanta apertura acerca del tema y tantos mètodos anticonceptivos (hasta gratuitos) las mujeres permitan el comienzo de embarazos que no desean,"

Y lo peor es que todavía busquen legalizar una salida fácil como la del aborto cuando "afecte su proyecto de vida".

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