viernes, 11 de julio de 2008

Cada atardecer....



En el fondo de la memoria, en un recòndito lugar de aquel pasado feliz, existe nuestro amor. Y estamos juntos de nuevo en todo aquello que nos unio, y, en el corazon de entonces, joven, vital, entusiasta, vive el amor que enlazaba nuestras almas y era nuestra vida.
Hoy te miro con los ojos del ayer, y tu imagen es exacta, tu sonrisa y tu inocente mirada, a pesar del tiempo, a pesar de la distancia y los senderos recorridos paralelos, pero sin unirse...nuestras vidas al margen de nuestras vidas, caminando fuera de la historia, como algo que no existio jamas para nadie solo para ti y para mi.
Al margen siempre, amandote como te amo, sin el derecho de hacerlo. Juntos a medias, separados y de nuevo unidos, palomas que se unen y elevan en vuelo, y se separan al volver a la tierra de la historia real.
Mirarte aun a plazos, era mi mayor alegria, tu amor siempre fue lo que me mantuvo en la lucha, aun sabiendo la realidad de nuestro destino condenados a la separacion.
Hoy recibi la noticia horrible y desgarradora, que te has ido, que me has dejado inmerso en el dolor mas profundo. Sin el consuelo de mirarte por ultima vez, antes de tu descenso a la tierra. No tengo derecho.
Cierro los ojos y en mis recuerdos eres como antes, como entonces y como siempre, y a la incredulidad de la partida, se une el dolor de tener la certeza de no volverte a encontrar jamas en este mundo y por estos senderos que anduvimos juntos y a escondidas a veces.
Cuando por fin puedo estar a solas con tu recuerdo, cuando nadie me mira, llorando, abrazado a tu tumba, me doy cuenta que, yaces aqui, en las entrañas de la tierra, como dormida, y tu voz que toco tantas veces mi oido, se confunde con el viento, y se aletarga en un sollozo, por mi vida fuera de la tuya, y el derecho que no tengo a llorarte.
Y mi llanto, a escondidas, como nuestro amor en vida, baña tu tumba, y de mi mano cae la flor que jamas recibiste de mi , y junto a ti esta enterrado la mitad de mi corazon y nadie se dara cuenta jamas que este hombre que camina por el mundo, es un ser medio muerto, sin la razon que lo alentaba a levantarse por la mañana, y que dia a dia, por el resto de los que le queden, vendra a sentarse cada atardecer, cuando nadie lo vea, a llorar sobre una tumba, sobre la que no tiene derecho a llorar.....

1 comentario:

Ligia dijo...

Me parece precioso el texto. Triste, como son las despedidas, pero precioso. Un abrazo

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