viernes, 29 de agosto de 2008

El cielo llora mi tristeza.....



Ayer la lluvia se abatiò sobre mi ciudad, como hacia mucho tiempo que no sucedia. Lloviò durante horas, la neblina cubria gran parte de la ciudad, y escondia los cerros. Cuando por la noche, pase por el puente que ahora cruzo para ir a mi casa, mire a lo jejos, de pasada, el rio de mi vida, pero no pude distinguir gran cosa.

Mi corazon se encogio de tristeza al mirar en mi mente las imagenes añoradas y amadas, el rio en toda su fuerza y volumen, acrecentado por el agua de la lluvia constante, el asombro en las caras de quienes, aun acostumbrados a aquel espectaculo, por vivir frente al rio, no dejabamos de admirarlo. Mi abuelo y su mirada distante y fija, como recordando a quienes se fueron y pronto acompañaria. Mi madre, cantando. Mi abuela preparando chocolate caliente. Mis hermanos y primos revoloteando alrededor dela orilla, jugando, riendo.....el dulce aroma del chocolate mezclado con el de tierra humeda, lluvia, agua fresca.
Ya no estoy frente a mi rio para disfrutar este espectaculo. Por la mañana, temprano, pase y mire con regocijo, el enorme caudal de agua, casi llegar a sus orillas. Mi antigua casa, a lo lejos, parecia tan pequeña. Ahi ya no hay nadie. Ninguno de nosotros ya se maravilla con las crecidas. Solo queda el recuerdo de los dias felices, que ahora se ,no era tanto por el agua del rio, sino por la ocasion dichosa de estar juntos, de disfrutarnos como familia, de tener algo amado en comun que nos unia mas que cualquier otra cosa. El rio que sigue siendo mi familia, aunque este tan lejos, el rio que en su cauce lleva las almas de quienes extraño y amo, y no volveran mas.
Hoy recibi un correo de una querida amiga, que en sus palabras, plasmo todo mi sentir. Ella me conoce tan bien. Y sabe que es lo que siento, que ahora cuando llueve, el cielo llora mi tristeza, que el viento tormentoso lleva mi angustia y mi grito por las ausencias, y la risa y la alegria del recuerdo, eso que nadie me podra arrebatar. .me gusto tanto su carta y me hizo llorar:

" Hola Ale cómo estas, espero que bien hoy en la mañana me acorde de ti, pues fui a dejar a isabeli a la prepa y pase por el rio monclova, y pues vi la ya conocida "venida" y claro que tu ya no estabas en tu casita de toda la vida.Ya sabes, mil gentes viendo la corriente, menos tu, claro, y ya sabes los comentarios matutinos de "a que hora dejo de llover" y que "a tal hora alguien paso por el puente y aun no habia rebasado el agua al puente", y que "a que hora habria sido" y ya sabes todos los comentarios de cada vez que llueve como ayer.Que triste que ya no estas por estos lares creo que si viste el caudal de agua cuando pasaste por tu nuevo puente el del cal y canto pero ya nada mas lo viste de pasada, nada como estar enfrente de este maravilloso y hermoso espectaculo que al menos los lugareños y algunos habitantes de monclova esperamos cada vez que llueve de esta manera o no?......"


Isabel, tu si puedes imaginarte lo que me duele ya no pertenecer a aquellos lugares, haber dejado mi casa y toda mi vida en ese lugar, es como irse a otra ciudad, mi vida ha cambiado tanto y tan rapidamente que extraño todo por igual. Solo me queda mirar el rio de lejos, de vez en cuando ver mi antiguo paisaje. Ahora que me he ido, el rio, que contiene ya las almas de quienes se fueron, lleva tambien parte de la mia, en el recuerdo lejano de aquella niña que nadaba en sus aguas, y que se quedo inmersa en ellas, de donde ya no quiso irse mas.....

1 comentario:

Ligia dijo...

Se nota que tienes mucha añoranza de tus lugares y tus paisajes de toda la vida, pero piensa que el río siempre estará ahí, con sus crecidas y sus preguntas, y aunque hoy lo veas de lejos, puedes ir cuando quieras. Mucho ánimo, Ale (me acabo de enterar de tu nombre por la carta y porque estuve en el blog de tu hermana). Un abrazo

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