jueves, 14 de octubre de 2010

Cartas a la vida

En la ardua labor de reorganizar mi vida por enesima ocasion, de ocupar los espacios vacios y vaciar los llenos de inutiles sentimientos y recuerdos, me he dedicado con la tranquilidad nueva que me da la soledad, a buscar, archivar y deshacerme en el proceso de cosas inutiles o superfluas, tanto en lo material como en lo emocional y sentimental.

Este ejercicio autoimpuesto me ha permitido reencontrarme, conocerme y reconocerme, dentro de esta persona en la cual me converti y que en realidad no soy. Escritos, fotografias y cartas permanecieron durante mucho tiempo guardados en el cajon de los recuerdos que me habia propuesto no volver a abrir no tanto para no recordarlos, sino para protegerlos de la ira y la intransigencia.

Anoche, durante otra de mis ya caracteristicas noches eternas de insomnio sentada en mi imperio, mi cama, que ahora es solo mia, abri el cajon aquel, y vacie su contenido a mi alrededor y de nuevo dentro de mi alma. Asi encontre mis escritos de secundaria, sentimentales y casi infantiles, mi vision ilusa de una vida que aun no conocia. boletos de cine, envolturas de chocolates, flores secas, marchitas y deshojadas como mi diario al fin recuperado.

Encontre tambien ahi las cartas de mis entrañables amigos, que conservo a pesar de la distancia, y los años, cartas que describen la vida, su vida, sus sueños, nuestros sueño y en las cuales se plasma nuestro desarrollo como personas y el crecimiento de nuestra amistad.

Cartas de mi amigo Daniel, quien nos dejo prematuramente y en las que lo recuerdo de nuevo, evocando su sonrisa de niño travieso, sus chispeantes ojos, su cabello siempre rebelde y ensortijado. Dani, sencillo, inteligente, algo iracundo pero en el fondo tan dulce. Dani, que fue como un hermano, como me hubiese gustado que fuera un hermano para mi.

Las cartas de Terry, si terrible, tengo aun tus cartas, donde vuelvo a leer de ti tus locas ideas tu decision, y te veo en ellas, veo la perseverancia que tanto confundimos todos con terquedad la misma que te ha llevado a ser la persona que eres hoy, a pesar de lo que la gente pueda considerar fracasos. Veo tus cartas y te miro aun con el parche en la frente, y tu mirada decidida como el dia en que nos conocimos hace tantisimos años. Y aqui seguimos, ya sin tu amado hermanito dany, aunque de tu cicatriz en la frente solo quede una marca apenas visible, tenemos en la mente el recuerdo del dia que te hiciste esa herida, el dia que te conoci. Y seguire aqui, diciendote que hay cosas peores en la vida, y te desesperaras conmigo por eso, y te explicare cosas que dices no entender y se que si, y seguire siendo tu amiga.

Encontre tambien una coleccion de cartas de la correspondencia mas extensa que he recibido en mi vida, cartas larguisimas, que apretadas dentro de un sobre normal, eran muy voluminosas y a que dejaban espantada a mi abuela cuando llegaban por su tamaño, y a las cuales les dio por decirles "los marranos". Proteo tus cartas son de las mas cariñosas, amenas. divertidas e informativas que he leido, con ellas podria completar un libro, Leer cada una de tus cartas es volver a inmiscuirme en un mundo de proyectos, de trabajo, de sueños, de cariño hacia mi de comprension, , es volver a verte, a escucharte a platicar contigo y recuperar lo que tal vez mi memoria se negue a recordar. Sigues por el mundo, donde te encuentro a veces, pero vives permanentemente en cada una de las palabras y el tiempo que me dedicaste. Sigues siendo mi amigo. Seguimos aqui.

Las cartas de mi hermana Blanca, de todos los tiempos, me alimentan y me recuerdan la persona que es ella en realidad, la que ahora esta cubierta por capas de dolor, de rabia que tal vez la hagan parecer una persona disinta. Pero yo te conozco Blanca y te amo por lo que se que eres, y has sido para mi.

Tengo tambien las cartas mas breves y maravillosas de los primeros años de mis niños, con fracesitas entrecortadas, con mala ortografia, que ha ido mejorando con el tiempo, cartas diciendome: "te ciero muncho" o aquella en la que mi dianita decia que era su culpa que yo la regañara y me pedia perdon. Lloro cada vez que la leo. Mi niña hermosa,.

De ti, sully, solo tuve una carta, carta, que por desgracia quemo la ira ajena. Pero la tengo en mi memoria, que tu sabes que es mejor para mi que verla, y donde esta tan bien resguardada. que ni el polvo, la humedad, el tiempo o el odio la pueden dañar. Esta carta como cada una de tus palabras vive impresa en mi corazon y viviran ahi, y las seguire evocando en cada suspiro, mientras continua su latir.

Tengo muchas mas cartas recados y recuerdos de muchas personas importantes en mi vida y no terminaria jamas si las escribiera todas. Notas en mis diarios, marginalias en mis libros, recaditos en servilletas, en papeles de cuaderno pasados por debajo de la butaca para que el profe no te viera.

En mi imperio, mi cama, sola, como naci y como me voy a ir de la vida, me reencontre en el cajon de recuerdos y fotografias, escondida dentro de mi misma y ahora, todos ustedes que han formado parte de mi vida estan de nuevo ahi. Especialmente tu que has estado conmigo ahora como nunca, y me han ayudado a pesar de mi misma, en la certeza de quien soy, con la confianza y la esperanza de quien quiero continuar siendo de ahora en adelante.

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