martes, 12 de octubre de 2010

Pavlov

Me dicen la ignorada.

Normalmente deambulo por la vida y por la casa, dedicandome a lo que tenga que hacer, sin molestar a nadie como acostumbro, voy de una actividad a otra distraidamente, y concentrada cuando se requiere, divagando a veces, lo cual no puedo evitar, tal como lo estoy haciendo ahora. me siento junto a mis niños, les trato de hacer platica , me miran con cara de ofuscacion y en ocasiones ni voltean a verme.
Pero he aqui el milagro, todo es que se cierre la puerta del baño tras de mi, para que inmediatamente como generacion espontanea, se forme una fila de chiquillos que llevan mis genes en sus intranquilos cuerpecillos, y para los cuales el sonido de su madre entrando al baño es el dispositivo interruptor para que se les ocurran mil cosas que preguntarme.
Asi, Luared comienza a platicarme el ultimo capitulo de Los pinguinos de madagascar, el cual para mayor informacion acabo de fumarme completito en su compañia.
Eso si, para esto mis bebes son muy organizaditos, en cuanto termina la perorata de luared, escucho la vocecita de yuyo tras la puerta, iluminandome con algun dato curioso, o con los nombres de todos los dinosaurios que conoce, y esa si es una lista que parece interminable, porque eventualmente comenta que aun le faltan los nombres de los que estan por descubrir y que tal vez el lo haga por que su segunda tercera profesion en la vida sera paleontologo.
Continua luego con una descripcion detallada de todas las profesiones que planea ejercer a traves de su vida, que segun el sera algo asi como de 150 años minimo. Todavia estoy pensando en las aspiraciones de mi engendrito, cuando escucho el grito de mi dianita diciendo:
DEJEN EN PAZ A MAMI¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Bien por ella, pero en cuanto los niños me ven interesada en lo que dicen, ya fuera del baño, me ignoran olimpicamente o me dicen que estan "muy ocupados" yuyo persiguiendo hormigas no se con que fin experimental y luared dibujando cualquier nube que pasa.
Me resigno, y me dispongo a leer el libro que trato de leer hace una semana, cuando suena mi telefono. invariablemente en cuanto contesto luared se planta frente a mi, reflexionando en voz alto sobre los habitos alimenticios de huicho nuestro perro, , y en cuanto ella termina mientras yo trato de hilar una conversacion coherente con mi interlocutor telefonico, yuyo se afana en darme una catedra sobre la vida salvaje en el norte de africa. Creo que national Goegraphic y Discovery lo han dañado permanentemente. mi bebe nunca sera el mismo.
Estoy pensando muy seriamente que el sonido del telefono ya esta funcionando como en los experimentos de condicionamiento conductual que desarrollaba pavlov y que solo basta el sonido insistente de una llamada entrante para que de inmediato se forme la fila de niños con inquietudes intelectuales y ansia de platicar con su madre.
Mi amada mamita decia que era terrible estar con esta niña que ya no lo es tanto, llamada alejandra, siempre detras de todo el mundo, preguntando todo y queriendo saber todo, eternamente deambulando por la casa. pues bien mami, te comprendo ahora. Yo tengo cuatro como yo tras de mi. Eso es karma.
He descubierto que existe otra actividad que dispara el mismo comportamiento en mi despiadada prole; el sonido de las teclas de la maquina de escribir.
Estoy en este momento escribiendo ante la mirada inquisitiva y las preguntas que caen a mis oidos como granizo esperando respuesta.
Contestar. aja, si, o no se, no es suficiente para este enjambre de niños acostumbrados a investigar y no conformarse con cualquier argumento que les expongan.
Pretendo defenderme dignamente de sus embates, leyendo lo mas posible, para que no me pesquen en curva algun dia. No dudo que pronto rebasaran mis posibilidades.
Estoy desarrollando una estrategia para la lejana ocasion en que no sepa que contestarles:
El mejor sello para unos labios que preguntan lo que no se puede contestar es un beso de mama.
Ya luego averiguare lo que es un espiraculo y con que se come.

1 comentario:

Ligia dijo...

Me imagino el panorama, los niños tras de ti y tú tras de ellos. Hace tiempo que no pasaba por aquí. Abrazos

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