martes, 21 de diciembre de 2010

Lo que sera sera...navidad o que?

Los recuerdos mas bonitos de mi infancia ademas de los del rio de mis juegos, son los de la epoca navideña. Los vecinos de la casa de mi abuela eran personas que se conocian de muchos años, viejos amigos generacionales casi como una familia de personas que no tenian consanguineidad entre si, pero que se apreciaban de verdad y veian en la medida de sus posibilidades unos por otros.
Yo amaba las fiestas decembrinas, las posadas tradicionales que se celebraban en nuestra calle, mis primos que caminaban detrás de mi y quemaban mi cabello con sus velitas, que al derretirse te quemaban la mano, y que parecian luciérnagas en la oscuridad dela noche, iluminando las caras sonrientes de todos los que cantabamos las letanias, me encantaba todo: las colaciones, la casa llena de luces, adornos, el aroma a pan recien hecho, a café, buñuelos y tamales el dia 24 de diciembre. Las risas de todos los chiquillos que corriamos y jugabamos felices de que se nos permitiera hacerlo de noche. Porque la noche para nosotros era desconocida y magica, y esas noches en especial en que podiamos jugar y comer y todos los adultos nos consecuentaban y mimaban se convertia en un oasis en algo muy especial y esperado..
Me gustaba escuchar a mi abuela hablarnos sobre el nacimiento del niño Dios, y recuerdo su voz mientras yo jugaba con los muñequitos del nacimiento que instalaba para el levantamiento del niño. Y luego, cuando se daba cuenta que yo jugaba a las muñecas con ellos, cambiaba su tono de voz y me gritaba: “muchacha irrespetuosa, deja en paz a nuestro señor san jose”. Y yo salia corriendo mientras me moria de la risa.
Me encantaban los cuentos de navidad en la televisión, el frio que me ponia la nariz roja como la de Rodolfo el reno, el piso congelado que nos hacia resbalar y caer entre risas, la risa interminable por las bromas de mis primos y tios.
Mis dias de diciembre en la niñez eran de color verde y rojo metalico, adornados con , lentejuelon, escarcha plateada y luces multicolores. El confetti, las serpentinas, los globos con los que bailabamos y jugabamos, los cascarones de huevo llenos de confeti o harina, que terminaban estrellados en la cabeza de todo aquel que tuviera la mala fortuna de cruzarse en nuestro camino.
El aroma a canela y mantequilla inundaba la casa, y flotaba dandole un nuevo halito, como si fuera una criatura viviente. El sabor a dulces, cacahuates, canela, y vainilla, a caramelo y miel, eran los sabores de esos dias.
La casa adornada con Arboles de navidad plateados, iluminados con luces multicolores que parpadeaban y los cuales me pasaba mucho tiempo mirando extasiada, hincada frente al pinito, con mi cabeza apoyada en mis manos., admirando tambien las esferitas de color rosa mexicano, el favorito de mi madre.
Mi mama cantaba y cantaba mas que de costumbre, nos preparaba atole o chocolate calientito, buñuelos, galletas, mientras nosotras, sentadas alrededor de la mesa, hablabamos y reiamos, mientras esperabamos ser las primeras en recibir una galleta o un buñuelo. El frio era intensisimo pero no importaba porque por la noche mama nos bañaba con agua calientita y nos enfundaba en nuestras batitas rosas de franela, nos ponia calcetas afelpadas, nos hacia trencitas, y nos arropaba como sus muñecas para contarnos un cuento antes de dormir. Es un recuerdo reconfortante y calido. El vaso de leche tibia antes de dormir, la almohada fragante a limpio, la suavidad de la cama.
Mi mama siempre se levantaba el dia 24 a las 5 de la mañana para ir a moler el maiz para los tamales. Ese dia me levantaba temprano a veces y me iba con ella para ver amanecer y presenciar el proceso de molido del maiz. Eso es algo que hasta hoy me encanta. Tengo el nitido recuerdo de la silueta de mi madre, cargando una cubeta grande llena de granos de maiz en cada mano, caminando en el frio de la madrugada junto a mi mientras me contaba alguna historia o cantaba una cancion.
Me gustaba “ayudar “ a preparar los tamales aunque en realidad lo que hacia era tratar de colocar con una cuchara, una masa de nixtamal rebelde que se rehusaba a quedarse en la hoja, y cuando no lo lograba, me comia la masa cruda. Como mi hija Luared lo hace ahora. Tal vez si se parezca a mi-
Me dedicaba a asaltar la cocina, y el refrigerador, comiendo lo que podia a escondidas, y hurtando la colación del nacimiento. Luego el dia 25, ya con permiso, me comia todos los dulces de mi bolsita, y del que se dejara o se descuidara. Me gustaba meterme a la boca un y un cacahuate a la vez. Es algo delicioso, que no he hecho hace años.
Invariablemente entre todos los regalos que recibia, tambien me daban un juego de te, en el cual me dedicaba todo el dia a servir café y tamales. Comia hasta que no hubiera mas, mientras platicaba con mis muñecas y les contaba historias.
Con el tiempo fui pensando en la manera como relacionamos la navidad con regalos, fiestas y comida y no con lo que principalmente se supone que estamos festejando. Navidad era epoca de regalar lo que es igual a epoca de gastar. Aunque se supone que debiaser epoca de reflexionar. Mi abuela trataba y trataba de explicarnos lo que significaban estas fechas, pero como sucede siempre, te distrae el brillo del oropel. Parece oro pero solo es papel.
Hasta este año mis niños mas pequeños Luared y Yuyo creian que santoclos les traia sus regalos. Este año tuve que decirles que no existe, y que yo les voy a comprar lo que pueda debido alas circunstancias. Mis niños no desean demasiado. Solo quieren preparar una fiesta. Para celebrar que estamos juntos y bien. Y yo pienso que esta bien que no relacionen las fiestas con regalos, cosas y dinero. A Diana la deprime la navidad. Dice que en esta epoca se nota mas que no tienes dinero ni familia. Y le digo que no tendremos dinero pero no importa porque tenemos nuestra pequeña familia. Y dice que como siempre, soy una optimista. Y que ademas alucina que en esta epoca , resulta que todos se arrepienten y se reconcilian. Todos son bondadosos y felices. Hermanitos de la caridad. Ay, aja, dice. Parece ser que ya formamos parte del famoso “Club de Scrooge” cuyo presidente honorario era el cariñosamente recordado German Dehesa.
Pero yo pensaba lo mismo.En navidad pedias perdon y te reconciliabas con quienes te hubieras peleado, eran muy manitos durante todo diciembre y en enero se volvian a agarrar del chongo. Bueno tal vez eso no suceda en todas las ocasiones, pero en mi experiencia con mis parientes, asi es. Hasta el dia de hoy. Eso pense un tiempo, y aunque puede ser verdad que se toman las fiestas como un pretexto para el consumismo,
prefiero quedarme con mi version soñadora, con mi parte de la historia.
Y eso es lo que quiero que mis hijos tengan, pero no solo en esta epoca sino todo el tiempo, que no dependan de una fecha para demostrar o que les demuestren amor, que tengan siempre el cariño de su madre, la seguridad de un techo y una comida, la comprensión y la calidez del hogar, que no esta en la casa, ni en las fechas, sino en los sentimientos de las personas, en lo que de veras vale.
Me quedo con la imagen reconfortante de mi mama cantando en la cocina, mi abuela preparando los tamales y tomando una taza de café, Mis tios jugando domino o baraja en la mesa y tomando agua de castigo, riendo y contando historias.
Me quedo con la historia bonita de las navidades de mi niñez, la luminosa, la que me hace sentir bien. La que me recuerda la niña que fui, y a quien mi mama amaba tanto.

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