viernes, 13 de diciembre de 2013

MONCLOVA... tranquilamente


Todavia a mediados de los años ochentas , Monclova, era una ciudad relativamente tranquila y relajada según recuerdo.
Toda mi infancia, durante los años setentas, vivi en la casa de la esquina de rivereña con Abasolo, y recuerdo que en tiempo de calor, en el verano, la gente todavía dormía en sus casas con las ventanas abiertas de par en par. Mi abuela solo atravesaba una mecedora en el umbral de la puerta. Era todo. Dormias tranquila y confiadamente.
A las ventanas no se les colocaba, ni tela mosquitera.
Las puertas y ventanas tampoco tenían rejas.
Era costumbre que las señoras se quedaran platicando, en "las mecedoras" hasta "entrada la noche" y, aunque en la televisión había canales "americanos", la gente escuchaba más, la radio, me encantaba el sonido fantasmal de los narradores en la radio, cuando describían los partidos de Beisbol de los entonces Mineros de Monclova (que luego serian los acereros)-
Por las noches el único sonido era el croar de las ranas del rio, el sonido de los grillos y los esporádicos ruidos y rugidos de AHMSA que se encontraba muy cercana. No había trafico pesado por la calle abasolo, que todavía no se pavimentaba, lo cual sucedió hasta finales de los 80s. En aquellas noches y madrugadas tranquilas de los sesentas, las vecinas de la orilla del rio, en tiempo de calor acostumbraban bañarse en el rio por las noches, alumbradas por velas o quinques, platicando, riendo, departiendo.
Los comentarios, el "chisme gordo" era en torno a las radionovelas o telenovelas .
Los mas chicos nos dormíamos temprano, la mayoría de las veces pero, en ocasiones, los mayores nos dejaban un poco mas para jugar a la seque, a los encantados, o a las escondidas.
Nadie tenia miedo, mas que a la llorona y a las brujas, a quienes nunca vimos.
Era la época de la música disco y los mas grandes que nosotros, iban a las discos de moda, al J&g, al disco FIVE, al Lèllipse, y llegaban relativamente tarde, a pie, acompañándose unos a otros, felices después del baile. No había que temer.
Luego, conforme fui creciendo vi como la ciudad fue haciéndolo también, mas gente llego, los negocios se multiplicaron, la ciudad se modernizaba cada vez mas, atrayendo personas de fuera. Durante finales de los setentas sin embargo todavía se dormía con las puertas abiertas. Yo dormía en un sillón cerca de la puerta y recuerdo que por las noches veía pasar a mis primos y sus amigos cuando llegaban de la fiesta, y me saludaban alegres al pasar.
Me di cuenta que la inocencia de la ciudad se perdia, un dia de 1980, cuando llego a nuestra casa, mi abuela, corriendo espantadísima: un hombre se había metido a la casa, por las puertas siempre abiertas, y había sorprendido por la espalda a nuestro abuelo, y ella, corrió a nuestra casa que estaba cerca, para pedir ayuda. Sin embargo cuando, en desbandada llegamos todos a la casa de mi abuela, mi abuelo ya tenia sometido al frustrado ladron, en el piso, y nuestro perro “El amigo” lo tenia firmemente sujeto con el hocico del cuello.
Desde entonces las puertas comenzaron a cerrarse. Las noches de charla a hacerse mas escasos, las ventanas y puertas se llenaron de rejas como protección.
Aun asi, todavía a mediadios de los ochentas, en mi adolescencia, era seguro caminar por las calles a tu casa después de ir a una fiesta a una quinceañera o a la disco.
Era la época de los grupos juveniles, como parchis, Menudo, Timbiriche, Chamos.
La euforia juvenil era mucha.
Ir al cine a ver sus películas nos costaba 10 pesos la entrada.
Y si se nos hacía noche, caminábamos por toda la Calle hidalgo y luego la abasolo , hacia el sur sin que nadie, nadie, nos molestara.... Y aquella tranquilidad.
Alla por los setentas, las calles en la mayor parte de las colonias no estaban pavimentadas.
En tiempo de lluvias los lodazales eran el principal obstáculo para que no circularan los pocos vehículos que había.
Tener un auto en aquellos años era... Casi, casi un lujo.
Era un lujo tener una tele en color, y donde la había los niños de la cuadra se reunian a ver los programas favoritos, los que eran solo por televisión libre en los setentas eran “El Chavo” “El Chapulin Colorado” “Los polivoces” “la carabina de ambrosio”, y programas norteamericanos como “patrulla Motorizada” “ Emergencias” “Los Angeles de Charlie” “El Hombre nuclear” y “La m,ujer biónica” “La isla de la fantasias” “El Show de Lucy”, “Abbot y Costello”, etc… o las ya tradicionales caricaturas de bugs bunny, tom y Jerry, la pantera rosa, ahí viene cascarrabias, erc…
Todavía en esos años llegaba el famoso lechero en su carreton de mulas, repartiendo litros de "leche bronca" Cuando se hervía la leche aquella , producía una nata que al comerla con tortilla de masa en forma de taco y con una brizna de sal, sabía riquísima.
Algo, para nuestro paladar, sencillamente exquisito.
No había entonces mayores sobresaltos causados por enfrentamientos a balazos.

Por esos tiempos, delos ochentas los únicos sobresaltos eran algunos accidentes de autobuses, el paro laboral por la huelga en AHMSA, y algunos esporádicos aunque fuertes enfrentamientos entre sindicatos, que alcanzaron niveles de noticia nacional. “Salimos en el canal dos” decían. En ese tiempo, el calificativo de "crimen organizado"... Ni se usaba, que era eso?.
La gente caminaba todavía por las noches tranquilamente y si alguien molestaba, se llamaba a la policía.
En el verano, los que iban a Monterrey, Nuevo León o Ciudad Victoria, Tamaulipas, decían:
"Yo prefiero viajar de noche por carretera porque de día hace mucho calor"-.
Nadie los molestaba salvo... La Policía Federal de Caminos.
Casi nadie se paraba con sus vehículos "en doble fila".
La ciudad como siempre estaba llena de baches, de autos de carreras, camaros, Mustangs, torinos, de arrancones clandestinos, y música de Kenny Rogers. Eventualmente el robo de baterías de auto. Monclova estába tranquilo. Pero Monclova crece, y su importancia como punto recurrente “de paso” para el crimen organizado aumenta.
La mancha delictiva, "el mapa delincuencial", -dicen los académicos- comienza a extenderse poco a poco.
La marea violenta empieza a presentarse más continuamente en todo el país. A finales de los noventas, hay mas accidentes, y comienzan a elevarse los homicidios.
Surge el llamado "Chacal" que viola niñas.
Un hijo asesina a sus padres. Un Jovencito asesina a su amigo de una puñalada en la calle Morelos, en una noche de copas. Un padre, lleva a sus hijos al circo y cuando salen de ahí, los lleva al cerro por Trinity y los mata. Mas antros de vicio, mas alcohol. Por esos años Monclova es declarada la ciudad con mas consumo de cerveza en el mundo. Comienza la venta de drogas, muy encubierto, muy sigilosamente, como un cáncer sordo, se apodera del organismo de la ciudad.
La tranquilidad se pierde.
La capacidad de asombro... También.
Para estas fechas, Hay turbulencia. LA VIDA YA NOS CAMBIO.
La vorágine de sucesos que alteran, causan insomnio.
La gente ya no duerme con las ventanas abiertas de par en par. Desaparecen periodistas. Desaparecen personas comunes.
Hace dos años ya, desapareció un amigo de mi hija, un muchacho estudioso y trabajador que no se metia con nadie. Aun en su cuenta de facebook sus familiares le piden regresar.
Las familias procuran no salir de noche. Los muchachos salen a divertirse con temor a lo que suceda. Van a las ESCUELAS, con temor , y los padres nos quedamos rezando que regresen con bien. Como el dia de hoy, con la golpiza y apuñalamiento de un estudiante del Conalep. Mi hija estaba ahí.
Estamos aprendiendo a vivir así... A la defensiva. Cuidando a nuestros hijos y cuidándonos de todo y de todos.
Finalmente... SOLO QUEREMOS VIVIR.
Pero, tendríamos que acostumbrarnos a esto? A escondernos, a estar tras las rejas nosotros en lugar de los delincuentes, de los maleantes, de los jovenzuelos que piensan que tienen derecho a disponer de los cuerpos y las vidas del resto de las personas?. Enque fallamos?? Porque estos jóvenes que golpearon a Luis, son hijos de alguien. Algo fallo en esa comunicación.
No deberíamos acostumbrarnos. No deberíamos conformarnos, y solo llorar y rezar. Pero solo soy una.
Yo se que es iluso pensar que recuperaremos nuestra Monclova como era hace cuarenta años.Las circunstancias y las personas no son las mismas. No quiero de nuevo esa Monclova. pero quiero una ciudad donde mis hijos no teman salir a la tienda, o ir a la escuela. Y con tanto crimen (con más de 40 mil homicidios ocurridos en México desde que el Presidente FELIPE CALDERON activó la guerra contra el crimen organizado), hemos perdido total capacidad de asombro?. Espero y deseo que no. Y mi rezo no es para que deje de haber gente mala, sino para que la gente buena haga algo, para remediarlo……

Por: Alejandra Sanchez Cruz Monclova ES BELLA

1 comentario:

Anónimo dijo...

La mejor foto del centro de Monclova, Coahuila, que he visto publicada.Saludos.

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