jueves, 7 de febrero de 2008

El poder del perdón



Mi compañera de trabajo, estaba roja de furia, las pulsaciones de su corazón, agitadas y fuertes, se notaban en las venas de sus sienes. De nuevo había tenido un problema con otro compañero, una persona ya grande de edad, a la cual, segun mi compañera, le produce placer humillarla, y verla mas hundida de lo que está.


Mi compañera padece de un mal coronario, y le recomendé que se calmara, ´prque el rencor y el resentimiento solo la dañaban a ella.


- Además- le dije- Guardar resentimiento es dar el control de nuestra vida a la otra persona, y dejamos de ser nosotros lo mas importante en nuestras vidas, permitiendole controlar nuestras emociones. Mejor cálmese, deséele cosas buenas, y verá que se siente mejor, porque al perdonar usted demuestra ser mejor persona-


-No¡- nos interpeló otra compañera- Ella debe desquitar su coraje, porque el coraje guardado es lo que le va a hacer daño¡-


-Pero ella no esta desquitando su coraje, anda por los rincones rumiando su enojo y ESO es lo que no es bueno..- le contesté


-¡ Pues yo no me quedo con el coraje, siempre digo lo que pienso y me siento muy bien¡- dijo ya muy alterada.


No parecia sentirse muy bien, estaba tan enojada, que parecia que le hubieran ofendido, asi que preferi no iniciar una discusion, ya que sé que cuando sufrimos un trato que consideramos injusto, un agravio, una traicion o algo peor, muchas veces nos aferramos a la rabia, al dolor y el resentimiento que nos causa. Tal vez esta persona haya sufrido tanto en su vida que no le es posible perdonar.


Lo que ella y muchas personas no saben es que perdonar puede reportar enormes beneficios, ya que es una manera eficaz de aplacar la ira, reducir el stress y mejorar nuestra salud.


Ha habido hallazgos muy importantes acerca del poder curativo de hacer las paces . El simple hecho de pensar en la empatía y la reconciliacion relaja la tension y tranquiliza los latidos del corazon.


Llevar a cuestas una carga de amargura y rabia por haber sufrido un agravio es muy dañino.


La razón es que estamos conformados para reaccionar ante cualquier cosa que nos produzca tensión como si fuera una crisis, ya sea una alarma de incendios o recordar un pleito encarnizado.


En una situación asi, nuestro cuerpo segrega las hormonas del estres adrenalina y cortisol que nos aceleran el pulso, la respiracion y el pensamiento . El nivel de glucosa en la sangre aumenta , lo cual tensa los músculos. Esto resulta inofensivo si el susto es pasajero, pero la ira y el resentimiento perduran mucho mas y convierten en toxinas las hormonas que deberian protegernos. Aumenta la presión arterial. y el nivel de glucosa en la sangre, lo cual propicia el endurecimiento de las arterias y la aparicion de males cardiacos.


Perdonar detiene la secrecion de todas esas hormonas.


El perdonar es un poderoso antídoto contra la ira, la cual se asocia estrechamente con la hipertensión crónica y la propensión a las afecciones cardiacas.


Pero aun con todos estos beneficios, mucha gente se resiste a perdonar.


Mi madre durante mucho tiempo alimentó resentimiento contra su suegra (mi abuela), por los tratos injustos que recibio de ella cuando joven. A pesar de todo la ayudaba, pero no la habia perdonado. Poco antes de morir mi abuela, mi madre habló con ella y la perdonó todo, pero también le pidió perdón si le había causado algun daño. El perdón también logró que mi madre y yo llevaramos una mejor relacion y mas cercana los ultimos años de su vida, y me confesó que el perdonarme por mi trato hacia ella, la habia hecho sentirse mejor y la acercó a mi.


Al final ella comprendió que aferrarse a un resentimiento durante tanto tiempo significa resignarse a permanecer enojado.


Cuando hace unas semanas una persona en una dodge ram roja atropelló y abandonó a su suerte a mi abuelo, quien falleció dias despues, todos estallamos en furia. Yo estaba muy enojada, pensando en la dignidad que mi abuelo trataba de rescatar trabajando, y que alguien le arrebató al quitarle su estatus de persona valiosa, dejándolo tirado y mal herido. Tenia ganas de encontrar a esa persona y hacerla pagar. Sin embargo recorde una de las últimas conversaciones de mi madre, cuando recordó la segunda parte de "Cultivo una rosa blanca" y decidi deshacerme de la ira y el resentimiento. Asi, escribi una carta a la persona responsable, donde le hacia conocer a mi abuelo y lo perdonaba por lo que hizo.


Y me senti mucho mejor.


El perdonar, de ningun modo significa que se justifique la ofensa y el daño, ni que se deba aceptar un trato injusto o que la accion no tenga el castgo o la reaccion que merece. Aun sin perdonar, se puede encontrar la paz cuando la ira o el rencor te impulsan a hacer algo por evitar lo que lo causo en el futuro.


Sin embargo, para algunas personas ni siquiera la reconciliación es una alternativa. Pero si la ira es controlable y no se piensa en la venganza se puede hallar paz. Claro que no hay una solución para los agravios que aplique para todos los casos.

CONSEJOS PARA HALLAR LA PAZ:

- Analiza la ofensa con objetividad.

-No justifiques al ofensor, pero trata de entender sus motivaciones.

-Examina tus sentimientos al respecto. Intenta no tomártelo tan a pecho;tal vez no solo tú resultaste lastimado.

-Piensa en lo bueno del ofensor, no solo en sus actos hirientes.

-Perdona por conviccion, no por presión o sugerencia de otros. Y hazlo de corazón. No hace falta que se lo digas al ofensor.

Aunque no podamos cambiar el pasado, afrontar las situaciones no resueltas y a quienes nos han herido, nos permite sentirnos mejor, y disfutar mas de la vida y a quienes amamos... aprovechando asi el tiempo que estamos con ellos,,, y ellos con nosotros.


"Si una espina me hiere, me alejo de la espina... ¡Pero no la odio¡".

1 comentario:

iconoclasta dijo...

El chiste está en no vivir obsesionado en la venganza. Ni en vivir recordando la ofensa. No me atrevería a decir que hay que perdonar y olvidar, con las dos cosas anteriores serían suficientes para mi.

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