miércoles, 11 de marzo de 2009

Casualidad....


La primera vez que lei el libro "El Principito", fue en 1988, era un ejemplar con cubierta flexible y dibujos del autor que me habia regalado un amigo. Lo indentifique con mi nombre y un pensamiento en la hoja del titulo y como acostumbro, ha medida que lo leia, escribi en el notas marginales acerca de mi estado de animo, el clima, algun recuerdo, etc... El libro se convirtio en uno de mis favoritos, y lo guarde como un tesoro por mucho tiempo. Pero, con el paso del tiempo y mis continuos cambios de vida, un dia, desaparecio. Lo busque afanosamente por mucho tiempo pero fue en vano.Me resigne a su perdida.
Luego un dia, caminaba en uno de los dias mas tristes de mi vida, mi abuela acababa de morir y estaba siendo velada en su casa, y yo habia ido a comprar una figurita de la virgen de Guadalupe, de quien era muy devota mi abuela, para ponerla en su ataud. Sin embargo, me sentia tan desolada, que camine sin rumbo con aquel dolor en mi corazon, y pronto caminaba por unas calles del centro que nunca habia frecuentado.
Mis pies parecian caminar con voluntad propia y me dirigi a un pequeño l0cal, sin anuncio visible que solo ostentaba una cartulina con el letrero. "LIBROS USADOS".
Entre y mire sin mucho interes algunas viejas estanterias llenas de libros de diversos generos, Mi mirada se detuvo, sin embargo, en un pequeño ejemplar de "el principito". Lo tome de inmediato y lo abri. Mi mente se aclaro por el asombro: en la pagina del titulo, mi nombre, escrito con mi propia letra, encabezaba aquel pensamiento que habia escrito hacia tantos años. Era MI libro. Lo hojee incredula aun, y el libro se abrio en una pagina con una nota marginal que decia:
"Mi gueli esta frente a mi, planchando la ropa mientras le leo este libro. Voltea, me mira y sonrie, y en este momento de claridad absoluta, me doy cuenta, que aunque ella algun dia no estara mas, este momento estara aqui por siempre, y entonces nunca morira".
Cuando le conte al dueño del lugar mi historia, el me regalo el libro y con el en la mano volvi a la casa de mi abuela para despedirme de ella para siempre.
Fue una enorme coincidencia haber encontrado mi libro perdido durante tanto tiempo en el lugar en el que probablemente en otras circunstancias no hubiera buscado, y en el momento en que necesitaba mas consuelo. Fue otra coincidencia haberlo abierto precisamente en esa pagina que me hizo evocar claramente el rostro y la sonrisa de mi abuela.

A los seres humanos nos encantan las coincidencias, tal vez porque estas son arbitrarias, aleatorias, y no implican o quebrantan ninguna ley fisica, moral o legal. Ademas esto nos hace pensar en el mundo de posibilidades de cosas que pueden pudieron o sucedieron. Son eso_ coincidencias, casualidades, hechos que parecen ser imprevistos y no tener un agente causal conocido, no pertenecen a el tipo de causa- efecto, sino que parecen ser regidos por leyes completamente azarosas. Estoy segura que cada uno de nosotros ha tenido una experiencia como la mia o parecida, una coincidencia, una casualidad que en su momento los puso a pensar. Tal vez no deberiamos pensar que todo esta tan estrictamente controlado y regido por leyes comprobadas, como todos creemos. Hasta sicologos de la talla de C. Jung, han tratado de explicar las casualidades.
Aqui cito algunos casos de casualidades que resultan interesantes:
- la escritora An Parrish y su esposo paseaban por Paris, visitando las librerias de usados, que habia a orillas del rio Sena, cuando, en una de ellas, la escritora encontro un ejemplar de "jack Frost and Other Stories", el libro favorito de su infancia y el cual no habia vuelto a leer desde entonces, cuando vivia en Colorado Springs. Se lo mostro, emocionada a su marido, este lo abrio y en la portada encontro una anotacion: "Ann Parrish, 209N, Weber Street, Colorado Springs"
(Alejandro Woollcott, While Room Burns, pags 20-23)

- Cuando Anthony Hopkins fue contratado para uno de los papeles principales de "La chica de Petrovka", de George Feifer, decidio conseguir un ejemplar del libro. En vano recorrio las librerias de la Charing Cross Road, de Londres. Decepcionado se introdujo a la estacion del metro de Leicester Square para regresar a su casa. En uno de los bancos de la estacion, encontro un ejemplar del libro, tal vez olvidado por un pasajero. Luego, unos años despues Hopkins trabajaba en una pelicula en viena, e inesperadamente llego George Feifer- Durante la platica este le comento a Hopkins que no tenia ningun ejemplar del libro, porque el ultimo se lo habia dado a un amigo, que lo perdio en Londres.
Entonces Hopkins le preguntò: No sera este, con notas marginales garabateadas?". Y si, Feifer , asombrado, comprobo que aquel era su ejemplar perdido.
( The sunday times de Londres, 5 de mayo de 1974)

- El famoso escritor Richard Bach, escritor de obras como "Juan Salvador Gaviota" y "Ajeno a la tierra", entre otros, tenia una gran pasion por la aviacion y poseia un Detroit-Parks D2A Speedster de 1929, un modelo del cual solo se habian construido 8 aviones.
Mientras actuaba en algunas ferias por el oeste de los estados unidos, en los años 70s, le rento el avion a un amigo, durante el viaje, les fallo el motor y aterrizaron de punta el avion. Lo arreglaron todo, excepto una pieza rarisima que parecia imposible de conseguir, en aquel inhospito lugar y considerando que la unica refaccion tendria que pertenecer a otro avion igual a este del cual, como se dijo antes solo se habian construido 8.
En eso estaban, cuando llego el dueño del hangar vecino, ofreciendo su ayuda, y que dispusieran de los restos y trozos de aviones que llenaban sus 3 hangares.
Bach le describio la rara pieza que necesitaban, y el hombre se diridio sin dudar a un monton de chatarra. Al cabo de un rato sustrajo la pieza que necesitaban y que estaba en perfecto estado.

- La novia de Henry Ziegland, de Honey Grove, Tx, Se suicido en 1883, luego que este la dejara plantada el dia de la boda. El hermano de esta intento vengarla, y quiso matar a Ziegland disparandole, pero la bala solo lo rozo y fue a incrustarse a un arbol. Sin saberlo y creyendo que lo habia matado, el hermano de la novia se suicido tambien.
En 1913, Ziegland estaba talando el arbol en el cual se estaba incrustada la bala. Como era dificil talarlo, decidio usar dinamita. Con la explosion, la bala salio disparada, incrustandose en la cabeza de Ziegland, matandolo por fin.

- En el aparador de la tienda de abarrotes de los padres de Eileen M. Bithel, de inglaterra, estuvo colgado por mas de 20 años, un letrero enmarcado que indicaba el dia de la semana en que cerraba la tienda. Quince dias antes de la boda de el hermano de Eileen, cambiaron el letrero.
Al sacarlo de su marco y mirarlo por detras, vieron que se trataba de una foto grande de una niña con su padre. La niña resulto ser la ahora prometida y pronto esposa de su hermano y el hombre era su futuro suegro. En vista de que ninguno de los que estaban en la foto era entonces conocido de la familila, nadie se explica c como aquella foto fue usada como respaldo del letrero.
(The sunday times, Londres 5 de mayo de 1974)

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