domingo, 18 de abril de 2010




Cuando deje este cuerpo

y mi alma se eleve,


Andaré sobre las olas del mar,

Y sintiendo el aire marino sobre mi piel,

Enviaré energías postivas hacia tí,


Podré ver de cerca el ocaso,

la noche,

y el día,

y me acordaré

cuando por primera vez te tuve en mis brazos,

sentí mi sueño cumplido,


porque saliste de mi,

tal cual te había soñado,


Hermoso,

tierno,

con un brillo de luz espectacular,

porque

puedes dar felicidad

con sólo mirar.


Delfin.-

2 comentarios:

Ligia dijo...

Muy tierno el poema; lo he sentido como un canto a la maternidad. Abrazos

cibersan dijo...

esta muy chevere tu blog... segui posteando.

ahi te dejo para que lo cheques:

www.tumentepoderosa.blogspot.com

fer

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